Resolución INT/183/2023, de 24 de enero, por la que se establecen las restricciones a la circulación durante el año 2023.
¿Qué dice esta ley?
**¿Qué es?** Es una resolución del Servicio Catalán de Tráfico que fija las restricciones de circulación que rigen en la red viaria de Cataluña durante el año 2023. Entró en vigor ocho días después de su publicación en el DOGC y es válida hasta el 31 de diciembre de 2023, aunque su contenido se prorroga automáticamente hasta que entre en vigor la resolución equivalente para 2024. **¿A quién afecta?** Afecta principalmente a los conductores de vehículos pesados destinados al transporte de mercancías cuya masa máxima autorizada supere los 7.500 kg, así como a los vehículos que realizan transportes especiales o que son considerados vehículos especiales. También afecta a quienes organicen o participen en pruebas deportivas, marchas ciclistas u otros eventos o usos excepcionales de la vía, y a quienes ejecuten obras o trabajos de conservación en carretera. **¿Qué cambia o establece?** Deroga la resolución equivalente del año 2022 y fija nuevas restricciones de circulación para determinados vehículos pesados en fechas, horarios y tramos concretos de carreteras interurbanas y travesías de Cataluña, especialmente en vísperas de festivos, fines de semana, domingos y festivos consecutivos. Los vehículos en tránsito por Cataluña sin realizar ninguna operación de transporte están obligados a circular por autopistas, autovías o itinerarios europeos. El incumplimiento puede ser sancionado, y los Mossos d'Esquadra pueden detener, inmovilizar o retirar el vehículo de la vía como medida cautelar.
💬 Contexto ciudadano
Cataluña ha ejercido desde 2008 competencias para ordenar la circulación de vehículos pesados en su red viaria, actualizando anualmente el calendario de restricciones. Esta resolución de 2023 sigue el modelo establecido en años anteriores, aplicando un régimen más completo con ventanas temporales específicas que contrasta con las restricciones más limitadas de Madrid o Valencia. La Directiva 96/53/CE fija dimensiones máximas pero deja a cada Estado la regulación del tráfico temporal; el marco general del RDL 339/1990 permite a las CCAA adaptar según su red. La importancia radica en la seguridad vial y la protección de infraestructuras, especialmente durante periodos de alta concentración turística en los corredores mediterráneos donde la circulación de pesados puede comprometer tanto la seguridad como la conservación de la red secundaria.