Decreto Legislativo 1/2023, de 16 de marzo, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley para la Igualdad de Mujeres y Hombres y Vidas Libres de Violencia Machista contra las Mujeres.
¿Qué dice esta ley?
**¿Qué es?** El Decreto Legislativo 1/2023, de 16 de marzo, aprueba un texto refundido que unifica en un solo documento toda la normativa vasca sobre igualdad de mujeres y hombres y sobre la protección frente a la violencia machista. No crea una ley nueva, sino que ordena, corrige y consolida en un único cuerpo legal las disposiciones que existían dispersas en la Ley 4/2005 y sus posteriores modificaciones, para que sean más claras y fáciles de consultar. **¿A quién afecta?** Afecta a todas las administraciones públicas vascas: la Administración autonómica, las administraciones forales y las administraciones locales, así como sus organismos y entes dependientes. También se aplica al Parlamento Vasco, a las Juntas Generales, a la Universidad del País Vasco y a otras instituciones públicas del País Vasco. Además, alcanza a entidades privadas que tengan contratos, convenios o participación de los poderes públicos vascos. **¿Qué cambia o establece?** La principal consecuencia práctica es que la Ley 4/2005 queda derogada y sustituida por este texto refundido, que recoge los mismos contenidos reordenados y con errores corregidos. La norma regula los principios de igualdad que deben guiar a los poderes públicos, las medidas para integrar la perspectiva de género en la actuación pública, las acciones para promover la igualdad en distintos ámbitos de la vida, y el régimen de infracciones y sanciones. Entró en vigor al día siguiente de su publicación en el Boletín Oficial del País Vasco.
💬 Contexto ciudadano
La Ley 4/2005 vasca existía fragmentada en múltiples modificaciones dispersas. El Decreto Legislativo 1/2023 consolida esta normativa en un texto único, alineándose con la Ley Orgánica 3/2007 estatal y la Directiva 2006/54/CE de la UE, pero diferenciándose en una refundición más clara e integrada. Mientras la mayoría de CCAA mantienen normas de igualdad dispersas o con desarrollos separados sobre violencia machista, Euskadi destaca por fusionar ambas materias en un cuerpo legal coherente. Comunidades como Andalucía poseen leyes de violencia más específicamente desarrolladas, pero carecen de esta integración. Para el ciudadano vasco, esta consolidación supone mayor claridad de derechos, aplicación uniforme por todas las administraciones y acceso facilitado a la normativa que le protege, generando seguridad jurídica.