Orden ISM/450/2023, de 4 de mayo, por la que se actualizan las cantidades a tanto alzado de las indemnizaciones por lesiones, mutilaciones y deformidades de carácter definitivo y no incapacitantes.
¿Qué dice esta ley?
**¿Qué es?** Una orden que actualiza las cantidades de dinero que la Seguridad Social paga como indemnización a trabajadores que sufren lesiones, mutilaciones o deformidades definitivas por accidentes de trabajo o enfermedades profesionales, siempre que estas lesiones no lleguen a incapacitar al trabajador pero sí afecten su integridad física. **¿A quién afecta?** A los trabajadores que han sufrido lesiones, mutilaciones o deformidades de carácter permanente causadas por accidentes en el trabajo o enfermedades laborales, cuando esas lesiones están incluidas en el baremo (lista oficial) de la Seguridad Social y no constituyen una incapacidad permanente que impida trabajar. **¿Qué cambia o establece?** Establece nuevos importes en euros para todas las indemnizaciones del baremo, actualizados según la subida del costo de vida desde diciembre de 2011 hasta diciembre de 2022. Reemplaza la orden anterior de 2013. La norma entra en vigor el día después de publicarse en el Boletín Oficial del Estado y se aplica a los accidentes y enfermedades que ocurran a partir de esa fecha en adelante.
💬 Contexto ciudadano
La Orden ISM/450/2023 actualiza un sistema de indemnizaciones por lesiones permanentes no incapacitantes que existía desde la reforma de 2013, incorporando la inflación acumulada en una década. Este régimen de indemnización es competencia estatal en España, aunque varias comunidades autónomas han aprobado complementos adicionales para trabajadores públicos; a nivel europeo, la Directiva 89/391/CEE establece marcos de protección similares, pero deja libertad a Estados en cuantías específicas. La actualización resulta crucial para los ciudadanos-trabajadores porque una demora de once años en revalorización reduce drásticamente el poder adquisitivo real de estas compensaciones: un importe congelado desde 2011 pierde aproximadamente un 30% de capacidad de compra debido a la inflación acumulada, afectando desproporcionadamente a trabajadores que sufrieron lesiones permanentes años atrás que requieren gastos médicos o adaptaciones continuas.