Orden PJC/45/2026, de 27 de enero, por la que se crea la Unidad de Seguimiento de la Estrategia Española de Financiación Climática Internacional.
¿Qué dice esta ley?
**Qué es** El Ministerio crea un equipo especial dedicado a monitorear cómo España gasta y gestiona el dinero que destina a proyectos climáticos en otros países. Esta unidad actúa como "control de calidad" para asegurar que esas inversiones realmente ayuden a combatir el cambio climático. **A quién afecta** Principalmente a organismos públicos españoles que manejan fondos de cooperación internacional. También es relevante para ONGs, empresas y países receptores que dependen de esta financiación climática. Los ciudadanos se benefician indirectamente al garantizarse que el dinero público se usa correctamente. **Qué cambia** Ahora habrá un seguimiento centralizado y sistemático de dónde va cada euro destinado a clima en el extranjero. Se establece una estructura clara de responsabilidades (quién mide qué, con qué criterios) y se mejora la coordinación entre distintos organismos. Esto significa reportes más transparentes sobre resultados reales: cuántos kilotones de carbono evitados, cuántos empleos verdes creados, etcétera. **Cuándo entra en vigor** La orden se publica el 27 de enero de 2026. La unidad comienza a operar inmediatamente, aunque los plazos específicos para primeros informes se fijarán en los protocolos internos de desarrollo.
💬 Contexto ciudadano
La Estrategia Española de Financiación Climática Internacional es el marco con el que España planifica y coordina sus compromisos de financiación climática hacia países en desarrollo, en el contexto de los objetivos del Acuerdo de París y de las COP de cambio climático. España se comprometió a incrementar su aportación a la financiación climática internacional hasta 1.300 millones de euros anuales. Esta Unidad de Seguimiento garantiza la trazabilidad y la coherencia de estos compromisos, evitando el problema de la doble contabilidad que afecta a varios países donantes. Frente a Alemania o Francia, que tienen unidades específicas de seguimiento de la financiación climática más desarrolladas y con mayor personal, la española es de nueva creación. Para organizaciones ambientales y de cooperación, la unidad proporciona el interlocutor oficial para el seguimiento de los compromisos climáticos internacionales de España.