Orden TMA/698/2023, de 27 de junio, por la que se aprueba la instrucción sobre los registros de la actividad de vigilancia de infraestructuras ferroviarias, REVINFE-23.
¿Qué dice esta ley?
**¿Qué es?** La Orden TMA/698/2023, de 27 de junio, aprueba la instrucción técnica denominada REVINFE-23, que crea y regula los registros de la actividad de vigilancia de las infraestructuras ferroviarias integradas en la Red Ferroviaria de Interés General. Estos registros documentan de forma sistematizada las inspecciones y seguimientos que se realizan sobre determinados elementos físicos de la red ferroviaria. **¿A quién afecta?** Afecta principalmente a los administradores de infraestructuras ferroviarias de la Red Ferroviaria de Interés General, así como a las autoridades portuarias que gestionen infraestructuras ferroviarias conectadas a dicha red. También concierne a la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria, que es el organismo encargado de supervisar el cumplimiento de estas obligaciones de registro. **¿Qué cambia o establece?** La norma extiende a todos los activos relevantes de la infraestructura ferroviaria —obras de paso, pasos superiores, túneles, obras de tierra, pasos a nivel, otras intersecciones y cruces entre andenes— un sistema de registros de vigilancia similar al que ya existía para los puentes de ferrocarril desde 2005. Establece qué elementos deben registrarse, con qué contenido mínimo, con qué periodicidad deben realizarse las actuaciones de vigilancia y cómo deben comunicarse las variaciones en los datos a los organismos competentes, con el fin de garantizar la seguridad del transporte ferroviario a lo largo de la vida útil de dichas instalaciones.
💬 Contexto ciudadano
La seguridad de las infraestructuras ferroviarias depende en gran medida de los programas sistemáticos de vigilancia, especialmente de obras singulares como túneles, pasos superiores y obras de tierra. Esta orden aprueba la instrucción técnica REVINFE-23, que extiende a todos los elementos relevantes de la red ferroviaria el sistema de registros de vigilancia que existía solo para puentes desde 2005. Establece contenidos mínimos, periodicidad de actuaciones y obligaciones de notificación a la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria. Antes de REVINFE-23, la vigilancia de muchos elementos de la infraestructura era sistemáticamente inferior a la de los puentes, dejando lagunas en la detección temprana de deterioro. Comparado con las normas equivalentes de la ERA a nivel europeo, la instrucción española establece uno de los marcos más detallados de registro y vigilancia de infraestructuras. La norma es clave para la prevención de accidentes ferroviarios derivados de la degradación progresiva de las obras civiles.