Real Decreto 697/2023, de 25 de julio, por el que se crea el Real Patronato de la Galería de las Colecciones Reales.
¿Qué dice esta ley?
**¿Qué es?** El Real Decreto 697/2023, de 25 de julio, crea el Real Patronato de la Galería de las Colecciones Reales, un órgano colegiado adscrito al Consejo de Administración del Patrimonio Nacional. Este organismo actúa bajo la Presidencia de Honor de los Reyes de España y tiene como misión apoyar y asesorar al Consejo de Administración en todo lo relacionado con la Galería de las Colecciones Reales, un museo situado junto al Palacio Real de Madrid que alberga obras de arte de las colecciones de la Corona española. **¿A quién afecta?** Afecta principalmente al Patrimonio Nacional y a las instituciones públicas y privadas que participarán en el Real Patronato. Sus miembros incluyen representantes de ministerios, la Alcaldía de Madrid, consejeros de Cultura de comunidades autónomas cuyos territorios albergan bienes del Patrimonio Nacional, y personas de reconocido prestigio del ámbito público y privado. De forma indirecta, afecta a la ciudadanía en general, como destinataria de la oferta cultural que la Galería ofrece. **¿Qué cambia o establece?** Se crea un nuevo órgano de gobierno y asesoramiento, el Real Patronato, que antes no existía. El decreto regula su estructura interna: una Presidencia (ejercida por quien presida el Consejo de Administración del Patrimonio Nacional), dos Vicepresidencias rotatorias ocupadas por consejeros de Cultura de comunidades autónomas, un Pleno con vocales natos de distintos ministerios y organismos, y Ponencias de trabajo. No genera gasto público adicional ni impone nuevas cargas administrativas.
💬 Contexto ciudadano
Antes de este decreto, la gestión de la Galería de las Colecciones Reales funcionaba bajo la estructura del Patrimonio Nacional sin un órgano específico de asesoramiento, limitando la participación formal de comunidades autónomas en decisiones sobre las colecciones. Este Real Patronato responde a un modelo de gobernanza participativa que, aunque es iniciativa estatal, incorpora a las CCAA con presencia en el patrimonio nacional, alineándose con principios de coordinación territorial de la gobernanza cultural contemporánea europea. A diferencia de estructuras anteriores más verticales, establece vicepresidencias rotatorias autonómicas y participación sectorial, modernizando la toma de decisiones. Para el ciudadano, garantiza mayor transparencia y colaboración en la gestión de un patrimonio de interés colectivo, traduciéndose en una oferta cultural más coordinada entre administraciones.