Ley 5/2023, de 4 de agosto, del Panteón de Galegas e Galegos Ilustres.
¿Qué dice esta ley?
**¿Qué es?** Es una ley aprobada por el Parlamento de Galicia que reconoce oficialmente el Panteón de Galegas e Galegos Ilustres —ubicado en la iglesia de San Domingos de Bonaval, en Santiago de Compostela— como un símbolo singular de la identidad de Galicia. La ley institucionaliza ese lugar, que desde 1891 acoge los restos de figuras destacadas de la cultura y la historia gallegas, y establece las bases para su gestión, uso y conservación. **¿A quién afecta?** Afecta a las instituciones públicas y privadas vinculadas al Panteón: la Xunta de Galicia, el Parlamento de Galicia, el Ayuntamiento de Santiago de Compostela, la Iglesia, y entidades culturales como el Consello da Cultura Galega, la Real Academia Galega, el Museo do Pobo Galego y las fundaciones que custodian la memoria de las personas allí enterradas. También concierne, de forma simbólica, al conjunto de la ciudadanía gallega, dentro y fuera de Galicia. **¿Qué cambia o establece?** La ley crea una fundación pública autonómica para gestionar el Panteón, con un Patronato presidido por la persona que encabeza el Parlamento de Galicia e integrado por ocho miembros que representan a los poderes legislativo y ejecutivo y a los titulares de los espacios físicos que lo conforman. Para proteger el consenso que inspiró la ley, las decisiones más importantes sobre el uso del Panteón requerirán mayorías cualificadas dentro de ese Patronato, garantizando así su continuidad y su carácter de símbolo compartido por encima de cualquier condición distinta a la pertenencia al pueblo gallego.
💬 Contexto ciudadano
El Panteón de Galegas e Galegos Ilustres, ubicado en la iglesia de San Domingos de Bonaval en Santiago de Compostela, acoge desde 1891 los restos de figuras como Rosalía de Castro, Alfredo Brañas y Alfonso Castelao, convirtiéndose en símbolo identitario central del galleguismo cultural. Hasta esta ley, su gestión era informal y compartida entre instituciones sin un marco jurídico claro ni garantías de gobernanza suprapartidista. La creación de una fundación pública autonómica con Patronato de mayoría cualificada para decisiones relevantes protege el espacio frente a usos instrumentales con fines políticos coyunturales. Comparativamente, otros panteones nacionales europeos —el Panteón de París, el Westminster Abbey o el Walhalla bávaro— cuentan con marcos normativos propios y tradiciones institucionales más consolidadas. La ley gallega introduce la exigencia de consenso cualificado como elemento diferenciador respecto a los modelos de gobierno de institutos culturales similares en otras comunidades autónomas.