Real Decreto 785/2023, de 17 de octubre, por el que se desarrollan determinadas disposiciones de la Unión Europea que establecen medidas para responder a problemas específicos en los sectores de frutas y hortalizas y vitivinícola causados por fenómenos meteorológicos adversos y por las perturbaciones del mercado.
¿Qué dice esta ley?
**¿Qué es?** Es un Real Decreto aprobado el 17 de octubre de 2023 que pone en marcha en España las medidas de emergencia aprobadas por la Unión Europea para hacer frente a los daños causados por la sequía y otros fenómenos meteorológicos adversos ocurridos en la primavera de 2023, así como a la crisis del mercado del vino. Sirve como instrumento legal que traslada al ordenamiento nacional una serie de reglamentos europeos que flexibilizan temporalmente las normas del sector agrícola para ese año. **¿A quién afecta?** Afecta principalmente a los agricultores y productores de los sectores de frutas y hortalizas y del vino. Más concretamente, tiene impacto directo sobre las organizaciones de productores y sus asociaciones que gestionan programas operativos de ayuda, y sobre los viticultores que disponían de autorizaciones de plantación de viñedo que vencían en 2023 y no pudieron utilizarlas debido a las condiciones meteorológicas. **¿Qué cambia o establece?** La norma permite a las organizaciones de productores de frutas y hortalizas modificar o no ejecutar completamente sus programas operativos anuales sin perder por ello la financiación europea, y redirigir los fondos disponibles hacia medidas de gestión de la crisis. En el sector vitivinícola, prorroga la validez de las autorizaciones de plantación de viñedo que expiraban en 2023 para que los viticultores no pierdan sus derechos por no haber podido plantar en el momento adecuado. Además, habilita medidas excepcionales de mercado para el sector del vino, como la posibilidad de financiar destilaciones de crisis ante la acumulación de existencias y la caída del consumo.
💬 Contexto ciudadano
La primavera de 2023 registró en España la sequía más intensa de los últimos decenios, con pérdidas severas en frutas, hortalizas y vitivinícola. La UE activó medidas de emergencia mediante reglamentos delegados, que España transpone con este Real Decreto para flexibilizar los programas operativos de organizaciones de productores y prorrogar autorizaciones de plantación de viñedo que expiraban ese año. Frente a los mecanismos de crisis anteriores —COVID-19 o embargos rusos—, la respuesta a la sequía de 2023 es más sistémica al incluir también destilaciones de crisis para el excedente vinícola ante la caída del consumo. Comparativamente, Francia e Italia activaron instrumentos similares de apoyo a sus sectores vitivinícolas con fondos nacionales complementarios a los europeos, algo que España no replicó de forma equivalente, lo que ha generado debate sobre la suficiencia del apoyo sectorial español ante crisis climáticas recurrentes.