Enmienda del Convenio Constitutivo del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento, adoptada el 30 de enero de 2009.
¿Qué dice esta ley?
**¿Qué es?** Es una enmienda al Convenio Constitutivo del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (Banco Mundial), adoptada el 30 de enero de 2009 y en vigor para España desde el 27 de junio de 2012. Modifica la forma en que se calculan los votos de cada país miembro dentro del Banco. **¿A quién afecta?** Afecta a todos los países miembros del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento, incluida España. Son los Estados los que participan en este organismo internacional y los que ven modificado su peso en la toma de decisiones del Banco. **¿Qué cambia o establece?** Cambia la fórmula de cálculo del poder de voto de cada país miembro. Antes, los votos dependían casi exclusivamente del capital aportado. Con la enmienda, el total de votos de cada miembro se compone de dos partes: los "votos básicos", que se reparten en partes iguales entre todos los países miembros y representan el 5,55% del total global de votos, y los "votos accionarios", que siguen asignándose según las acciones de capital que posee cada miembro. El objetivo es que los países con menos capital tengan una voz mínima garantizada, reduciendo la desproporción entre países grandes y pequeños.
💬 Contexto ciudadano
El Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento opera desde 1944 con un sistema de votación ponderado por el capital aportado, que históricamente ha favorecido a las potencias económicas occidentales en detrimento de los países en desarrollo. La Enmienda de 2009, en vigor para España desde 2012, introduce los «votos básicos» —equivalentes al 5,55 % del total— para garantizar que los países con menor peso económico tengan una voz mínima proporcional en las decisiones del Banco Mundial. Esta reforma fue impulsada como respuesta a las demandas de los países emergentes durante las negociaciones del G20 tras la crisis financiera de 2008. Comparativamente, el FMI ha experimentado reformas de cuota similares, igualmente insuficientes según los países del Sur Global. Para España, cuya participación accionarial en el BIRF es modesta, la reforma mejora su capacidad relativa de influencia sin alterar sustancialmente el equilibrio de poder en favor de las economías mayores.