Acuerdo internacional administrativo en materia de Coproducción Cinematográfica y Audiovisual entre el Reino de España y la República de Chile, hecho en Madrid el 14 de julio de 2023.
¿Qué dice esta ley?
**¿Qué es?** Es un acuerdo firmado entre España y Chile el 14 de julio de 2023 para facilitar la producción conjunta (coproducción) de obras cinematográficas y audiovisuales entre empresas de ambos países. Abarca cualquier tipo de obra: películas, series, documentales, animación y producciones para televisión, independientemente de su duración o formato. **¿A quién afecta?** Afecta a las empresas productoras de cine y audiovisual establecidas en España o en Chile que quieran desarrollar proyectos de forma conjunta. En España, la autoridad responsable de aplicarlo es el Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales (y, en su caso, las Comunidades Autónomas); en Chile, el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio. **¿Qué cambia o establece?** Cuando una producción sea aprobada por ambas autoridades como coproducción válida, la obra será considerada producción nacional en los dos países, lo que le permite acceder a las ayudas, beneficios y ventajas que cada Estado reconoce a su industria audiovisual. Para ello, cada coproductor debe aportar entre el 20 % y el 80 % del presupuesto, acreditar capacidad técnica y profesional, y tener su sede o establecimiento en el territorio de su país. Se admite también una participación puramente financiera de entre el 10 % y el 20 %, siempre que el proyecto tenga suficiente calidad artística. Las solicitudes deben presentarse antes de comenzar el rodaje.
💬 Contexto ciudadano
El acuerdo de coproducción audiovisual España-Chile de 2023 actualiza un instrumento anterior y expande el marco de cooperación cinéfila bilateral, que ya había producido obras de reconocimiento internacional. España y Chile tienen ecosistemas audiovisuales con complementariedades evidentes: la potencia industrial española —con grandes grupos como Mediapro y Atresmedia— y el reconocimiento artístico de los cineastas chilenos —con varios directores de proyección internacional—. El acuerdo permite que las coproducciones accedan a los beneficios de producción nacional en ambos países: las ayudas del ICAA, el acceso a fondos regionales españoles como MEDIA Desk, y las ayudas del Ministerio de las Culturas chileno y el Fondo CORFO. La exigencia de participación mínima del 20% diferencia este acuerdo de los marcos más flexibles con algunos países del Pacífico, donde las coproducciones financieras sin participación creativa eran frecuentes.