Resolución INT/360/2024, de 8 de febrero, por la que se establecen las restricciones a la circulación durante el año 2024.
¿Qué dice esta ley?
**¿Qué es?** Una resolución que establece las restricciones a la circulación de vehículos en Cataluña durante 2024. Permite controlar dónde y cuándo pueden circular ciertos vehículos, especialmente los de transporte de mercancías, para asegurar que el tráfico fluya correctamente y se mantenga la seguridad en las carreteras interurbanas. **¿A quién afecta?** Principalmente a los conductores de vehículos pesados de mercancías (más de 7.500 kilogramos), vehículos especiales de transporte y vehículos que transportan mercancías peligrosas. También afecta a cualquiera que incumpla estas restricciones, que puede ser denunciado, o tener su vehículo inmovilizado o retirado de la vía si causa riesgos graves. **¿Qué cambia o establece?** Prohíbe la circulación de vehículos pesados según horarios específicos (algunos festivos, vísperas de festivos, domingos), aunque hay excepciones para vehículos de emergencia, conservación de carreteras y otros servicios. Obliga a los vehículos pesados en tránsito por Cataluña a usar autopistas y autovías. La resolución es válida desde su publicación hasta el 31 de diciembre de 2024, y deroga las restricciones vigentes de 2023.
💬 Contexto ciudadano
Cataluña tiene competencias propias en tráfico a través del Servei Català de Trànsit, con potestad para establecer restricciones de circulación en la red de carreteras autonómica. La Resolución INT/360/2024 replica el modelo de la Resolución DGT estatal, adaptándolo a la red viaria catalana y estableciendo la obligación de usar autopistas para el tránsito de vehículos pesados en fechas de alta densidad. Esta medida, aunque mejora la seguridad vial en carreteras convencionales, tiene impacto económico sobre el sector del transporte, que soporta peajes en la red de autopistas catalanas —históricamente superiores a los de otras CCAA—. El modelo de Cataluña como polo logístico del sur de Europa —con el Puerto de Barcelona y la zona logística del Llobregat— hace que la regulación de tráfico pesado tenga repercusión directa sobre los corredores de mercancías del eje Mediterráneo conectado con Francia y el resto de Europa.