Real Decreto 143/2026, de 25 de febrero, por el que se crea y regula la Unidad técnica de apoyo y coordinación de las autoridades de vigilancia en materia de requisitos de accesibilidad.
¿Qué dice esta ley?
**Cómo funciona el nuevo organismo de control de accesibilidad** Se crea una unidad técnica que actúa como centro de coordinación entre los organismos públicos que supervisan la accesibilidad (en webs, aplicaciones, documentos y espacios). Su objetivo es que todos apliquen las mismas reglas y compartan información sobre cómo se está cumpliendo la ley. Afecta principalmente a empresas y administraciones públicas que deben garantizar accesibilidad digital y física, así como a los ciudadanos con discapacidad que dependen de estos servicios. También importa a los organismos reguladores autonómicos y estatales que ahora tendrán un punto de encuentro común. En la práctica, significa que habrá criterios más uniformes para evaluar si una web es accesible, si un documento es legible con lectores de pantalla, o si un servicio online funciona correctamente para personas con discapacidad. Si hay conflictos entre autoridades, esta unidad técnica ayudará a resolver la interpretación de las reglas. Además, aceleraría la detección de empresas que no cumplen. Entra en vigor el 26 de febrero de 2026. A partir de entonces, esta unidad comenzará a coordinarse con las autoridades autonómicas y del Estado para alinear inspecciones y criterios de cumplimiento en materia de accesibilidad.
💬 Contexto ciudadano
La Directiva europea de accesibilidad (EU 2016/2102 y 2019/882) obliga a los estados miembros a garantizar la accesibilidad de los servicios digitales y físicos. España, que transpuso estas directivas mediante el RDL 1/2013 y el RD 1112/2018, tenía dispersas las competencias de vigilancia entre varios organismos. La creación de esta Unidad Técnica de Apoyo y Coordinación centraliza la supervisión para mejorar la coherencia en la aplicación de los requisitos de accesibilidad. Frente a países como el Reino Unido, con el EHRC como organismo único de supervisión de accesibilidad, o Alemania con la BITV, el modelo español necesitaba mayor coordinación. Para personas con discapacidad, la mejor coordinación supervisora debería traducirse en mayor cumplimiento de los requisitos de accesibilidad en webs, apps y espacios de las administraciones públicas.