Real Decreto 140/2026, de 25 de febrero, por el que se modifica el Real Decreto 1004/2010, de 5 de agosto, por el que se desarrolla la Ley 8/2009, de 28 de agosto, de financiación de la Corporación de Radio y Televisión Española, en relación con el ingreso del rendimiento de la tasa sobre reserva del dominio público radioeléctrico.
¿Qué dice esta ley?
**Qué es** El Gobierno ajusta cómo se reparten los ingresos que recauda por usar las frecuencias de radio y televisión. Básicamente, actualiza las reglas sobre dónde va el dinero que pagan las empresas por usar el espacio radioeléctrico (ese recurso público limitado que permite emitir). **A quién afecta** Directamente a RTVE (Radio Televisión Española) y a la administración pública. Indirectamente, a cualquier empresa que use frecuencias de radio o televisión y pague por ello, pues estos cambios pueden influir en cómo se gestiona ese dinero en el sistema público audiovisual. **Qué cambia** Se modifica el destino y el tratamiento de los ingresos procedentes de la tasa sobre reserva del dominio público radioeléctrico. En términos prácticos: el dinero que recauda el Estado por ceder el derecho a usar las ondas radiofónicas ahora se canaliza de forma diferente, probablemente con nuevos criterios sobre cuánto va a RTVE y cuánto a otras áreas del presupuesto público. **Cuándo entra en vigor** Desde el 25 de febrero de 2026.
💬 Contexto ciudadano
La financiación de RTVE mediante una tasa sobre el espectro radioeléctrico fue uno de los mecanismos introducidos por la Ley 8/2009, que eliminó la publicidad convencional de la televisión pública estatal. España fue pionera en este modelo de financiación sin publicidad, seguida posteriormente por algunos países europeos. La tasa grava a los operadores privados de telecomunicaciones y de televisión que se benefician del espectro liberado por RTVE. Esta reforma ajusta el ingreso de los rendimientos de la tasa al presupuesto de RTVE, probablemente para equilibrar la financiación tras la crisis de ingresos publicitarios del sector y el incremento de costes de producción. Para ciudadanos, supone mantener el modelo de televisión pública sin publicidad que diferencia a España de la mayoría de radiodifusores públicos europeos.