Sentencia de 2 de abril de 2024, de la Sala Tercera del Tribunal Supremo, que declara estimar en parte el recurso contencioso-administrativo contra el Real Decreto 958/2020, de 3 de noviembre, de comunicaciones comerciales de las actividades de juego.
¿Qué dice esta ley?
**¿Qué es?** Es una sentencia del Tribunal Supremo de España del 2 de abril de 2024 que decide sobre un litigio presentado por la Asociación Española de Juego Digital. Esta asociación impugnó el Real Decreto 958/2020, que establece las reglas sobre publicidad de las actividades de juego en el país. **¿A quién afecta?** Afecta directamente a empresas y asociaciones que operan en el sector de juego digital en España, especialmente a la Asociación Española de Juego Digital que llevó el caso ante los tribunales. También impacta a cualquier negocio relacionado con actividades de juego que deba cumplir con las normas de publicidad. **¿Qué cambia o establece?** El Tribunal anuló parcialmente el Real Decreto, eliminando específicamente los artículos 13 (apartados 1 y 3), 15, 23 (apartado 1), 25.3, y 26 (apartados 2 y 3). Esto significa que esas disposiciones sobre comunicaciones comerciales de juego dejan de ser válidas. El resto del Real Decreto se mantiene en vigor. Las partes no tendrán que pagar costas (gastos del proceso).
💬 Contexto ciudadano
La sentencia de la Asociación Española de Juego Digital obtuvo una anulación más amplia del RD 958/2020 que la obtenida por la Liga de Fútbol: el TS anula los artículos 13 (apartados 1 y 3), 15, 23 (apartado 1), 25.3 y 26 (apartados 2 y 3), eliminando restricciones sobre contenidos de comunicaciones comerciales y condiciones de los bonos de bienvenida. La acumulación de sentencias anulatorias de distintos preceptos del RD 958/2020 deja el reglamento de publicidad del juego en un estado de notable inseguridad jurídica, obligando al Gobierno a plantear una revisión completa de la norma. La importancia es que el sector del juego online factura más de 1.000 millones de euros anuales en España y la regulación de su publicidad afecta directamente a la protección de los jugadores vulnerables, especialmente jóvenes, en un contexto donde varios países europeos (Bélgica, Italia) han adoptado restricciones mucho más severas que las anuladas por el TS.