Orden ECM/561/2024, de 6 de junio, por la que se acuerda la emisión, acuñación y puesta en circulación de monedas de colección de una onza de oro dedicadas al "Águila Imperial".
¿Qué dice esta ley?
**¿Qué es?** Es una orden ministerial del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa por la que el Estado español autoriza la creación y venta de una moneda de colección de oro dedicada al Águila Imperial. La moneda, con valor facial de 1,5 euro, está fabricada en una onza de oro de máxima pureza (999,9 milésimas) y es acuñada por la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre-Real Casa de la Moneda. No está pensada para usarse como dinero en el día a día, sino para coleccionistas y el mercado numismático. **¿A quién afecta?** Afecta principalmente a coleccionistas, inversores en metales preciosos y cualquier ciudadano interesado en adquirir la moneda. También concierne a la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre, encargada de acuñarla y comercializarla, y al Banco de España, que interviene en el proceso de puesta en circulación oficial. El número de piezas disponibles es limitado: un máximo de 12.000 unidades. **¿Qué cambia o establece?** La orden establece que durante el segundo cuatrimestre de 2024 se emitirán hasta 12.000 monedas de oro con la imagen del Águila Imperial en el reverso y motivos del real columnario en el anverso, con la leyenda "Felipe VI Rey de España". El precio de venta al público no es fijo: se calcula en el momento de la compra según el precio internacional del oro en tiempo real, más un margen del 10 %. La Fábrica puede venderlas directamente o a través de distribuidores, y puede reservar hasta cinco ejemplares para su propio museo.
💬 Contexto ciudadano
El Águila Imperial Ibérica (Aquila adalberti) es el rapaz más amenazado de Europa y símbolo de los programas de conservación en España, donde su población ha pasado de unos 30 individuos en los años ochenta a más de 700 en 2024 gracias a los planes de recuperación de especies en peligro de extinción. La emisión de una moneda de onza de oro dedicada a esta especie combina coleccionismo numismático con política de comunicación de la conservación de la naturaleza. A diferencia de las monedas conmemorativas de tiraje fijo, las monedas de onza de oro tienen precio variable ligado a la cotización del metal, situándolas en la intersección del coleccionismo y la inversión en metales preciosos. El límite de 12.000 piezas es superior al habitual en emisiones de plata, reflejando la mayor liquidez del mercado del oro y su atractivo para inversores institucionales junto a coleccionistas individuales.